Suena el despertador, como cada mañana, todavía no se vislumbra el sol en la habitación. Como persianas antiguas, de aquellas que cuesta levantar, mis ojos intentan decir "buenos días" al mundo, pero se resisten pues quieren un poquito más de fiaca. Al final, la fuerza de voluntad consigue ponerles en marcha.
El edredón se desplaza hacia un lado, mis pies bajan al compás de una silenciosa melodía y se aposentan en un frío suelo. Al final, todo mi cuerpo se desliza por el piso hasta encontrar algo de abrigo. Con los ojos ya más abiertos, subo la persiana de la ventana lateral y miro, sí, hoy es un buen día.
El sol impregna todos y cada uno de los objetos de mi "pequeño espacio" (porque para mí, mi habitación es el lugar de escape, un espacio único donde puedo vivir con total "tranquilidad"). El quiosco está lejos, así que lo más fácil es encender la computadora y leer via Internet las noticias del día. Mientras mi "compañero", el ordenador, enciende motores, me voy a la cocina y me preparo el desayuno.
A la vuelta todo está listo. En una mano la taza de café calentito, en la otra el ratón que me permitirá navegar por la red.
De todo lo que leo, algo me llama la atención. Yo no sabía que la madre de Federer proviene de Suráfrica. Tampoco sabía que, un tenista como él, de quien afortunadamente no se habla mucho a nivel personal sino deportivo (como debería ser siempre), está implicado en proyectos de cooperación y ayuda. Sí, Roger Federer, el número uno del tenis indiscutiblemente, tiene una fundación para apoyar la educación de niños en África. Parte de su riqueza está dirigida a este proyecto. Entonces, te das cuenta que hay mucha gente que no quiere aparentar y que realmente sí brindan un servicio importante a la humanidad.
Como Federer, hay otros muchos deportistas implicados en proyectos de este estilo. Entonces, descubres una cara más amable de la desigualdad deportiva, en la que unos pocos reciben millones y más millones, y tú sigues sentada delante del ordenador pensando porqué.
La educación y el bienestar, sobre todo de los más jóvenes, parece que se está poniendo de moda entre los famosos, no sólo en el mundo deportivo. Sin ir muy lejos, Eto'o también tiene su fundación, Kaká también realiza acciones a favor del desarrollo educativo y social... hay mucha gente concienciada con este problema.
1 comentario:
buen blog felicidades
saludso desde Reus Catalunya
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