martes, 30 de octubre de 2007

Un blog muy interesante

Entre todo el alboroto que supone Internet, uno puede hallar websites muy interesantes. Algunos, incluso, tan relacionados con la asignatura que parecen un calco de lo que estamos dando en Comunicación y Educación.

Resulta curioso ver que existe un blog colectivo, es decir, que es creado por varias personas, todas ellas registradas previamente por un servidor. Navegando por los recursos que ofrece, encuentro tanto artículos relacionados con la alfabetización como algunos que tratan de e-learning.

Les invito a que dediquen unos minutos a este espacio, creo que podría sernos útil a todos, no sólo a los que cursamos la asignatura Comunicación y Educación, sino a todo el colectivo de periodistas interesados en la materia.

El link: Edublog colectivo sobre teleformación, LLL, TICs, enseñanza y aprendizaje

domingo, 28 de octubre de 2007

Jóvenes y TIC

Dando un paseo por la web de la UNESCO, uno halla múltiples documentos y artículos relacionados con los medios de la comunicación y también con la educación. Hoy, me adentro en Infoyouth. Antes de ver realmente de qué va este proyecto, al leer su introducción, observo ciertas conexiones con la teoría alternativa de Ezensberger. ¿Por qué? Pues entre otras cosas se expone la idea de que la ciudadanía, en este caso centrada en los jóvenes y niños, no sean únicamente consumidores de los productos de los medios de comunicación, sino que también sean creadores.

Infoyouth se inició en 1991, por la UNESCO. Persigue varios objetivos y sus metas se especifican brevemente en una página donde se resume este proyecto.

Además, al leer un poco la trayectoria de Infoyouth, he descubierto que existe un organismo francés dedicado a la comunicación y los jóvenes: French Institute of Youth and Community Education (INJEP). Hablaré de él otro día.

Hoy les aproximo los enlaces, otro día les comentaré algunas curiosidades que vaya encontrando. De momento, si quieren conocer más sobre el proyecto, les dejo con la web propia de Infoyouth

jueves, 25 de octubre de 2007

La red ofrece cada vez más recursos didácticos (sin coste)

Según un reportaje publicado en El País, titulado “Educación gratis en Internet”, cada vez más universidades cuelgan recursos didácticos en la red de forma gratuita. Recomiendo la lectura de este documento, pues es un claro ejemplo de que las TIC están cambiando la educación y las herramientas tradicionales compiten ahora con otras más modernas.
Sin duda, Internet permite establecer una conexión con todo el mundo, lo que permite acceder a cursos de universidades estadounidenses, españolas, alemanas, etc. La oferta es enorme y, parece ser que va al alza, puesto que es un ámbito todavía no exprimido.
Pese a que la mayoría de cursos deben realizarse en inglés, uno puede encontrar en la red también en lengua española. Estamos creando un espacio virtual dedicado a la docencia que, por el momento, pinta bien.

Les recomiendo la lectura de este reportaje, pues aunque no es muy extenso ni cargado de cifras o datos concretos, sí demuestra que “comunicación y educación” se han cogido de la mano para no soltársela, al menos, eso son los pronósticos.

EL LINK: “Educación gratis en Internet” (22.10.2007)

miércoles, 24 de octubre de 2007

Comunicación y educación, sin olvidar la economía

En una entrevista, publicada por El País, a Robert Mundell (Premio Nobel de Economía 1999), el periodista le preguntó si la educación es actualmente un valor en alza, a lo que Mundell respondió: “Está siendo reconocida, pero siempre ha sido un gran input”. El que es conocido como uno de los precursores del Euro, expuso su gran interés en la materia educativa, pese a no ser un especialista de este ámbito.
A partir de esta respuesta, mi mente comenzó a generar puentes y cables entre la economía y la comunicación, pues el uso de las nuevas tecnologías en la pedagogía es bueno para el crecimiento económico. Entonces, en busca de diferentes artículos o información adicional que me permitiera reflexionar más sobre el tema, hallé un documento muy interesante (aunque no centrado en la relación economía-comunicación-educación), cuyo enlace cito a continuación:

Para aquellos que dispongan de poco tiempo y no quieran entretenerse con el PDF, voy a escribirles una breve síntesis del mismo, añadiendo cosecha propia y, en la medida de lo posible, intentado aportar curiosidades al respecto.
El tema central es “Comunicación y educación” y básicamente defiende la necesidad de inserir las TIC en la práctica educativa puesto que “las nuevas tecnologías han impactado de tal manera en la sociedad que es imposible prescindir de ellas”. Al principio del documento se expone brevemente la aparición y desarrollo de los medios de comunicación electrónicos. Su auge en el s.XX ha contribuido de forma muy significativa en la configuración de nuevas formas de estructura social y a la consiguiente redefinición de las formas en que los agentes sociales construyen su experiencia del mundo. Así, el papel de los media ha transformado la sociedad, algo que en el texto se traduce como “hoy las comunicaciones invaden todas las esferas de la vida cotidiana del hombre”.
Retomando al conocido Mc. Luhan, el autor del texto le cita para exponer que “toda tecnología tiende a crear un nuevo mundo circundante para el hombre”. A continuación, se intenta defender que el uso de las nuevas tecnologías en la educación comienza a desplazar al tradicional modelo de educación (unidireccional y jerárquico) para dar paso a un proceso de interactividad y un proceso de comunicación horizontal.
Si profesionales como Jesús Martín Barbero, Francisco Gutiérrez Pérez y Daniel Prieto Castillo destacan la importancia de lo audiovisual en lo pedagógico, debe ser porque su influencia es positiva en el proceso de aprendizaje. A lo largo de los años vamos incorporando nuevas técnicas, pues porqué no incluir a los medios de comunicación en ellas.
Retomando una idea expuesta en mi primera entrada de este blog, el autor del texto y yo coincidimos en que “los docentes somos esencialmente comunicadores, no sólo informadores”. Si en su momento barajé esta tesis, ahora me doy cuenta que no iba muy desencaminada, puesto que un especialista del tema defiende la misma postura.
En definitiva, ligando el documento hallado con la entrevista de El País, considero que la voluntad de inserir los medios de comunicación en la práctica educativa no es sólo una idea de los docentes, sino también de las empresas de estas nuevas tecnologías, porque para ellas les supone una entrada de beneficios considerable o, si más no, prestigio. De este modo, vemos como hoy en día todo está conectado y prescindir de nuevos métodos puede ser contraproducente para el desarrollo de unas nuevas generaciones que han nacido con los medios de comunicación bajo el brazo. Para concluir, les dejo con una frase de Emilia Ferreiro: “Los nuevos medios son inútiles si no insertamos en ellos nuestras ideas”.

lunes, 22 de octubre de 2007

Pura anécdota

Como cada viernes, me desplacé a mi trabajo donde debía pasar toda la tarde. Al llegar, montones de hojas se amontonaban en mi escritorio, post-its por todos lados coloreaban la blanca pared y el ordenador chispeaba de la de cosas que se tenían que hacer. Saludé al presi, que así le llamo yo, y me comentó las dificultades que tenía para moverse en la red e incluso para utilizar los programas básicos del office. Entonces, estilo flashback como en las películas, recordé la exposición sobre Cibernarium.

Dediqué media hora de mi jornada a enseñarle la web de Cibernarium, para que supiera que existen muchas maneras de aprender y… ¡que mejor si es gratuito! No lo digo por tacañería, sino porque a la gente le atrae mucho más. De hecho, tanto el presi como mi otro jefe, se interesaron bastante en este proyecto y quien sabe, algún día que tengan libre puede que se pasen por las instalaciones de Nou Barris.

No voy a alargarme con este comentario, pues sólo quería plasmar en mi blog esta anécdota, que a mi modo de ver es muy graciosa. En parte es muy significativa, porque hoy en día existen muchas personas que como ellos, se encuentran en la brecha digital y pierden oportunidades (además de tiempo mal invertido). Creo que hoy damos mucha publicidad a acontecimientos más anecdóticos que a cosas interesantes y fructíferas, ejemplo claro sería Cibernarium.
No quiero parecer una loca empedernida por este proyecto, pero realmente me parece muy positivo para la sociedad y a la vez, alternativo, pues es una forma de aprender que está al alcance de toda la ciudadanía, dado que su coste es prácticamente inexistente (porque para llegar allí, la mayoría debemos usar transporte – público o particular –).

domingo, 21 de octubre de 2007

La influencia de los medios de comunicación en la educación

Navegando por la extensa red, he encontrado un breve escrito sobre la influencia de los medios de comunicación en Internet. Es interesante por el estudio que cita, realizado en Sao Pablo, ya que nos permite establecer un parangón entre la realidad y la realidad mediática. También podríamos extrapolar los resultados al caso español o catalán y ver en que medidas el estudio se parece a nuestras ofertas televisivas. Desconozco si este estudio ya existe, pero supongo que los habrá de parecidos, intentaré buscarlos a lo largo de la semana.
No cuestiono la calidad del documento, pero sí digo que lo que en él se expone ha sido contrastado, ya que apela a fuentes fiables.
Por otra parte, me gustaría destacar el carácter anecdótico de esta entrada, pues no me dedico ni a la reflexión ni tampoco incito al debate, sólo quería plasmar en mi blog el resultado de una de mis búsquedas en Internet. Espero que el documento les sea útil. Les dejo con el enlace:

http://www.monografias.com/trabajos19/comunicacion-y-educacion/comunicacion-y-educacion.shtml#seis

miércoles, 17 de octubre de 2007

Tengo unas preguntas para ustedes

Desde el momento en que se comenzaron a hacer estudios e investigaciones respecto a la influencia, el efecto o el poder de los medios de comunicación, siempre se ha creído que su existencia (la de los medios) no pasa desapercibida. El papel de los medios de comunicación en la sociedad, con todo lo que esto comporta, ejerce un rol importante y cada vez de mayor importancia. Los ciudadanos recibimos mensajes, sea en forma de noticia, de comentario u opinión, etc., y estos calan más o menos en nosotros.
Hoy, época en que los media son conocidos como el cuarto poder, sabemos que éstos tienen múltiples efectos en la sociedad, entre los cuales no debemos olvidar la formación y educación. La escuela, la familia, e incluso me arriesgaría a decir que la Iglesia – en función del ámbito geográfico que observemos –, mantienen sus responsabilidades, pero los medios de comunicación se han constituido como una fuerza paralela capaz de inculcar valores y opiniones, con mensajes que incluso pueden ser más efectivos que los que se transmiten por la vía tradicional.
Que la educación está cambiando no es algo nuevo. Hoy quiero hablarles de un caso concreto y para ello me remito al programa “Tengo una pregunta para usted” que se emite por TVE presentado por Lorenzo Milá. Sin duda, se trata de un programa innovador que yo catalogo dentro de la televisión educativa alternativa. Mediante un funcionamiento de pregunta respuesta, la política se acerca a la ciudadanía y la hace comprensible para los espectadores, se establece una nueva forma de diálogo entre la inaccesible (o complicada) cúpula que gestiona el funcionamiento del estado y el pueblo.
Ayer, uno de los invitados fue Josep Lluís Carod Rovira. Sus intervenciones fueron claves y ha dado carnaza a los medios. “Me llamo Josep Lluís, no José Luís” es lo que todos han difundido. Pues bien, con este mensaje que sacado de contexto puede denotar un nacionalismo catalán extremo y al mismo tiempo cierta repulsión a la lengua española (recomiendo escuchar todas sus respuestas, al menos aquellas en las que argumenta o expone su relación con España), miles de lectores o radioyentes o espectadores han desayunado esta mañana. ¿Cómo influye esto a nivel educativo? Muy sencillo, enervando todavía más al sector ultra nacionalista español y obviando otras realidades de Cataluña. El rol de los medios es básico para exportar al resto de España la situación de la comunidad catalana, pero en este caso ocurre lo peor, se dejan llevar por el criterio de noticiabilidad de conflicto que saben que les proporcionará mejores resultados que exponer bien desglosada toda la situación y posturas existentes.
Es admirable que este señor defienda su nombre, es más, creo que todos deberíamos hacer lo mismo con el nuestro. Ahora bien, yo me pregunto, si esto mismo lo hubiese dicho José Luís Rodríguez Zapatero en un debate a nivel europeo en que le hubiesen traducido el nombre al inglés, ¿cuál habría sido la reacción ciudadana?, ¿y la de los medios de comunicación estatales?
Lo que quiero transmitir con esto es que en función del punto de vista que se quiera dar, los medios forman de uno u otro modo a los ciudadanos que acaban teniendo una opinión bastante desacorde a la realidad existente. Creo que deberíamos tener mucho más cuidado que el que se tiene ahora, porque parte de la tensa situación que vivimos hoy es fruto de la actuación de nuestros tan amados medios de comunicación. Mis preguntas son: ¿consideran políticamente correcto la difusión parcial del mensaje del señor Josep Lluís Carod Rovira, a sabiendas que tendrá una importante repercusión que en partes de España será interpretada negativamente y como un acto en contra de la lengua española? ¿Creen que es justo que a partir de un mensaje de un minuto se juzgue a todos los habitantes de Cataluña? ¿De que modo debería actuar una televisión educativa para prevenir opiniones mal fundadas o fuera de contexto?

domingo, 14 de octubre de 2007

Buscando una aguja dentro de un respetable pajar

La globalización se está extendiendo, cada vez con más fuerza. No sólo a nivel político-económico, sino también a nivel sociocultural. Rompemos aquellas barreras invisibles que antaño habíamos creado para diferenciarnos. Parece que perseguimos ahora la homogeneización de los sistemas, pero en este proceso (en que lo más próximo nos queda lejano y lo más lejano parece que lo tengamos justo enfrente) se sucede que los grupos dominantes (en este caso la vieja Europa y la magnate Norte América) exportan sus ideales y organizaciones para uniformizar al mundo.
En este intento de búsqueda de igualdad, sectores como Latino América deben adaptarse a tradiciones, funcionamientos y realidades que les son muy distantes. Si para el colmo, los avances (no sólo tecnológicos) no les resultan familiares, la necesidad de inculcar y educar en una trayectoria concreta surge con más fuerza.
Es ahí cuando los “países ricos” buscan la manera de crear un vínculo o un puente hacia los lugares más desfavorecidos. Estamos tan convencidos que lo que tenemos es lo mejor, que nos falta tiempo para crear herramientas, cursos, quehaceres que permitan desarrollar y difundir nuestros ideales más allá de las barreras.
Entonces, me doy cuenta que pese a la genial idea de ayudar a los más necesitados, se une la reflexión si estamos haciendo bien de imponer (porque al fin y al cabo, todos los proyectos que se realizan suelen ser idea de los que queremos exportar). La vida no es de color rosa y la palabra cooperación no siempre es tan bonita como la pintamos.
Como comentó Luis Buzón, “la cooperación tiene muchas lagunas” y yo creo que una de las más importantes es el saber si la forma en que cooperamos es la más correcta. Por un lado, admiro a la gente que se dedica a estos temas y que lucha para que los más desfavorecidos reciban una educación, tomen contacto con el resto del mundo, etc. Pero otra parte de mi piensa en la de tradiciones y cuestiones particulares que estamos perdiendo al querer implantar en todos sitios el estado moderno. Tal vez el problema no sea sólo la diferencia de sistemas existentes, sino que estos países suelen ofrecer muchas oportunidades turísticas que conllevan la mezcla de sociedades distintas.
Sin quererlo, el mundo occidental moderno ha ido impregnando sus ideales y ha explotado las riquezas (por ejemplo, la riqueza natural de Guatemala) de los países en los que ahora se vierten ayudas para intentar construir una educación, un sistema político y legal y social semejante al nuestro.
No pretendo ser una crítica de la cooperación, de echo creo en ella, pero también me apetecía reflexionar un rato sobre algo que le va estrechamente ligado y que suelo escuchar poco (o porque simplemente se obvia). Digamos que para mi es… la otra cara de la brillante moneda.
Supongo que me he levantado con el pie izquierdo, con ganas de criticar todo lo que se me pasara por la mente. Llevo días queriendo reflexionar sobre el periodismo y la cooperación y, pese a que me parece una cosa muy gratificante y buena, también quería atreverme a buscarle el lado negativo, a no contentarme con lo que me cuentan, a juzgar y alzar polémica para que, así, alguien que se entretenga leyendo mis comentarios se atreva a opinar a continuación, a darme más puntos de vista. Supongo, valga la reiteración, que también he optado por editar primero este texto con una voluntad comunicativa. Quiero comentarios, sé que no los tendré (o que costará más) si me limito a transcribir una conferencia que fue amena e interesante, porque hoy en día solemos responder más a lo que vemos muy descabellado que a lo que está bien argumentado, nos atrae más el conflicto. En este caso, eso es lo que he intentado, buscarle la parte negativa a algo que hoy está haciendo mucho bien en los países latinoamericanos.

lunes, 8 de octubre de 2007

Reflexión inicial: el arte de educar

Este es un blog dedicado específicamente a la asignatura Comunicación y educación, por lo que todos sus contenidos estarán ligados a ambas temáticas. Para inaugurarlo, os propongo una breve reflexión cuya intención es ligar los dos conceptos y realizar una mirada general a la gestación de la unión entre dos términos que cabalgan hacia un nuevo mundo, provocando el contraste entre la pedagogía tradicional y las nuevas técnicas o metodologías.

Sin duda, existe hoy una diferencia con la educación que recibieron la generación de nuestros padres y la de nuestros abuelos. Sin embargo, el significado de educar no varía con el paso del tiempo.

Según la RAE (Real Academia Española), educar es “dirigir, encaminar, doctrinar; desarrollar o perfeccionar las facultades intelectuales y morales del niño o del joven por medio de preceptos, ejercicios, ejemplos, etc.”. Si nos fijamos en la evolución de este concepto, la diferencia entre 1732 cuando la Academia de Autoridades recogía el término hasta 2007, el significado es el mismo, relativo a enseñar. Así, los siglos no han afectado al contenido sino más bien a la forma, en tanto que educar cumplía la misma función antes que ahora, lo que varía son los recursos a los que recurrimos para ser (más) efectivos.
Comunicar es “hacer a otro partícipe de lo que uno tiene” (RAE). El primer día de la asignatura “La entrevista y el reportaje radiofónico”, Armand Balsebre afirmó con certeza que “un periodista que sabe dialogar es un comunicador”. Para ser un buen comunicador es necesaria la efectividad, ya que de nada sirve un discurso de una hora si el auditorio lo recibe como algo lejano, extraño o como efecto somnífero.
He ahí un primer punto de unión entre ambos términos de procedencia latina: la efectividad. Por un lado, la educación busca inculcar lo mejor posible algo (sea una idea, costumbres, etc.) y mediante la comunicación se pretende llegar a un público que comparta opiniones o pensamientos, ideas o posturas, etc. Y, en cierto modo, aquella persona que sabe comunicar con eficacia estará educando, puesto que convencerá a su auditorio que lo que está exponiendo es lo acertado.
En pleno siglo XXI, observamos como las instituciones que tradicionalmente se han encargado de educar y al mismo tiempo socializar (la iglesia, la familia, la escuela, el gobierno) van cediendo terreno frente a la irrupción de los media que llegan pisando fuerte. Los medios de comunicación, por su parte, infunden un tipo de educación o adoctrinamiento y, en muchas ocasiones, se valen de las nuevas tecnologías para captar más la atención. Ello demuestra que el mundo de la educación está cambiando, puesto que un nuevo ente tiene la capacidad de hipnotizar o inculcar valores, costumbres, etc. (sean o no las de toda la vida). Se establecen nuevos procesos comunicativos que abarcan a un grupo más grande y a su vez homogeneizado. Ya no hablamos de auditorio sino de gran público que comparte el uso del lenguaje, por lo que los mensajes serán descifrados dentro de un marco político económico y social determinado.
Por ejemplo, los políticos utilizan los medios de comunicación para infundir sus valores y sus ideologías, es decir, para intentar “educar” o exponer lo correcto desde su punto de vista. Entonces, ¿los medios de comunicación pueden constituirse como una herramienta para la educación académica?
A mi modo de ver las cosas: sí. Es más, considero que estamos asistiendo a una crisis de la pedagogía y de la didáctica tradicionales, pues parece que éstas no hayan evolucionado. Como he comentado anteriormente, la necesidad de educar se mantiene, pero el modo en que se lleva a cabo debería haberse transformado y adecuado a las nuevas necesidades de un mundo que en comparación con esta burbuja educativa es del todo futurista. Reitero la necesidad de ser eficaces, las maneras de aprender y también la recepción de conocimiento están cambiando, ¿por qué no lo hace el sistema educativo, centrándonos en las metodologías utilizadas generalmente?
Está claro que entre la educación de hoy y la generación de nuestros padres debería haber muchas diferencias. Entonces, ¿por qué al hablar con nuestros mayores las diferencias sólo se basan en el contexto político social del momento y no en las metodologías utilizadas? El contraste es mínimo si lo comparamos con las posibilidades que ofrecen las TIC y las nuevas oportunidades para modificar la educación. Educar puede convertirse en una odisea gracias a la integración de los medios audiovisuales, de Internet o la informática, etc. Bajo mi humilde punto de vista, creo que lo mejor sería romper con el sistema tradicional y enhebrar la aguja con el objetivo de coser pedazos de aquél junto a un conjunto de nuevas alternativas, andando hacia algo complejo, similar a “la sociedad en red” de la que nos habla Manuel Castells. Confío en una actualización del arte de educar, pero sin la movilización de los que lo percibimos dudo que puedan producirse los cambios.